La ‘pascalmanía’, el fenómeno que ha hecho de Pedro Pascal el mejor embajador de Chile

En el billete de 1.000 pesos chilenos (1,2 dólares) aparece el rostro del capitán Ignacio Carrera Pinto, muerto en la Guerra del Pacifico de fines del siglo XIX. Esta semana, en uno de esos billetes no aparecía el héroe nacional, sino el actor Pedro Pascal. La obra de arte la creó el dibujante argentino Sergio Guillermo Diaz en el marco del fenómeno global que se ha desatado en torno a la estrella más famosa del mundo, según el ránking de iMDb (Internet Movie DataBase). La atención sobre el intérprete ha hecho eco especialmente en Chile, el país donde nació y del que su familia tuvo que huir durante la dictadura de Augusto Pinochet. Sus compatriotas celebran el éxito profesional que ha logrado en Hollywood, pero el orgullo más profundo parece reventar cada vez hace, dice o viste algo típico chileno. Ocurre con frecuencia: desde la alfombra roja de los Oscar hasta el escenario de Saturday Night Live.

“¿Qué le pasa a la gente que le gusta un viejo como yo? No entiendo, ¿qué ha pasado culturalmente? Que se enfoquen en Harry Styles”, respondió Pedro Pascal al ser consultado sobre qué sentía al ser el “nuevo novio de internet”, en una entrevista a SensaCine. Pero la gente está abrumadoramente más pendiente del actor chileno que del cantante británico. En lo que va de marzo, las publicaciones internacionales (medios de comunicación y cuentas de redes sociales abiertas) sobre Pedro Pascal llegaron a 210.000, un 107% más que en el mismo periodo del mes anterior, mientras que las que giraban en torno a Harry Styles fueron 154.000, según las métricas que maneja la Fundación Marca Chile, que se encarga de impulsar al país fuera de las fronteras.

El actor Pedro Pascal viste una camiseta con el diseño de un puño con los colores de la bandera chilena durante su presentación en Saturday Night Live, en febrero de 2023.NBC

José Pedro Balmaceda Pascal es el segundo de los cuatro hijos de la psicóloga infantil Verónica Pascal –de la que Pedro tomó su primer apellido– y el médico José Balmaceda Riera. Sus padres, simpatizantes del presidente socialista Salvador Allende, salieron al exilio a Dinamarca en 1975, donde vivieron un año antes de trasladarse a Estados Unidos. Pascal era un bebé y no ha vuelto a vivir en el país sudamericano.

La celebridad parece un tema obligado en Chile. El analista político Alfredo Joignant reflexionaba sobre el fenómeno hace unos días en Twitter: “Impresiona la pascalmanía que se ha desatado en Chile. Cierto, Pedro Pascal es el primer chileno en haber triunfado de verdad Hollywood. Pero veo y leo un cariño y admiración especial por él (en lo que yo mismo caigo): tal vez su modestia, y sus chilenismos llenos de encanto”.

Parte de la pascalmanía chilena tiene que ver con que no se trata de un actor al que hay que agarrar por los pelos su vínculo con el país, como ocurrió en su día con Jorge García, el intérprete de Hurley en la serie Perdidos. Pascal ha mantenido la relación con la numerosa familia que se quedó en Chile: todos los veranos de su infancia y juventud los visitaba durante las vacaciones en Pucón, una de las zonas turísticas más bonitas de La Araucanía, ubicada a casi 800 kilómetros de Santiago. Su prima, la periodista Paula Coddou, relató en 2017 al diario La Tercera que desde que Pedro se hizo un nombre en Narcos y Juego de Tronos, los parientes empezaron a hacerle más caso. El chat de los 34 primos se llama Sinvergüenzas en alusión a esta anécdota.

El propio actor bromeó sobre el asunto cuando fue anfitrión del programa cumbre de la comedia estadounidense, Saturday Night Live. “Mi familia está orgullosa de mí. Le dan mi número a todo el mundo”, sostuvo sobre las solicitudes diarias de chilenos pidiendo saludos, invitándolo a bodas y preguntando sobre Baby Yoda. “Los amo, los extraño y, por favor, dejen de dar mi número personal”, agregó Pascal entre risas en el monólogo. Cerró la noche luciendo una camiseta con un puño que tenía pintada la bandera de Chile.

Además de los vínculos afectivos, el protagonista de The Mandalorian y The Last Of Us comprende perfecto los códigos criollos, como la devoción absoluta a la palta, como se conoce en Chile al aguacate. Por lo mismo, despertó tanto orgullo cuando participó en una competencia entre la comida chilena y la estadounidense en el canal de YouTube LADBible TV junto al productor Jon Favreau. En una de las pruebas, Pascal preguntó a la presentadora del espacio si lo que estaba probando era palta. Es avocado [aguacate en inglés], respondió ella, a lo que Pascal respondió zanjando el tema: “Es palta”. La cuenta de Twitter de la Real Academia Española entró al debate subiendo una imagen del fruto: “¿Se llama aguacate o palta? La forma mayoritaria es aguacate, pero también se emplean palta y avocado en determinados países de América, y pagua/pahua para una variedad concreta”.

Las palabras claves en las publicaciones nacionales sobre el actor son “mejor embajador” y “reconocido actor”, según la Fundación Marca Chile. A nivel internacional, las publicaciones y las menciones en redes sociales escalaron un 355% en los últimos seis meses. Las palabras clave son Juego de Tronos (la serie de HBO donde interpretó al príncipe Oberyn Martell) y Bisexual Icon Obery Martell, en relación a la orientación sexual del personaje.

El Nuevo Príncipe de América, como lo bautizó la revista The Rake, despierta tantas pasiones que los chilenos se lanzaron furiosos a las redes a defender su chilenidad cuando publicaciones extranjeras hicieron mención a sus orígenes españoles. En medio del debate, José Balmaceda, el padre del actor, tuvo que salir a poner paños fríos y explicar que su hijo “es chileno de tomo y lomo”, pero que su abuela es española, nacida en Mallorca, y sus cuatro bisabuelos eran españoles.

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