Los abogados de Bolsonaro entregan al Estado joyas y armas regaladas por familias reales del Golfo | Internacional

El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, en la convención conservadora estadounidense CPAC, el 4 de marzo, en Maryland (EE UU).
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, en la convención conservadora estadounidense CPAC, el 4 de marzo, en Maryland (EE UU).EVELYN HOCKSTEIN (REUTERS)

La defensa del expresidente brasileño Jair Bolsonaro entregó este viernes al Estado varios obsequios que recibió de Arabia Saudí y de los Emiratos Árabes Unidos y que intentó quedarse a título personal. Uno de sus abogados depositó en una sucursal de un banco público en Brasilia un conjunto de joyas de hombre de la marca suiza de diamantes Chopard valorado en casi 100.000 dólares: un reloj, un bolígrafo, un anillo, un par de gemelos y un rosario islámico. Colaboradores del exmandatario también devolvieron un segundo regalo compuesto por un fusil y una pistola.

Las joyas de hombre, que hasta ahora estaban en poder de Bolsonaro, llegaron a Brasil a través de una comitiva del Ministerio de Minas y Energía, que representó al Gobierno brasileño en un evento en Arabia Saudí en octubre de 2021. Al llegar a Brasil, las joyas no fueron declaradas ni se pagaron los impuestos correspondientes, por lo que entraron de forma ilegal.

Además de ese lote masculino, hay otro mucho más valioso, de mujer, una caja con un ostentoso collar de diamantes, pendientes, un reloj y un anillo, valorados en tres millones de euros. Esas joyas están retenidas en la aduana del aeropuerto internacional de São Paulo. Un asesor del ministerio intentó entrar en Brasil con las joyas escondidas en la mochila, pero los agentes de aduanas se lo impidieron. Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran cómo el ministro presionó a los funcionarios para que el valioso conjunto de diamantes entrara en Brasil porque era “para la primera dama”.

Las armas fueron recibidas por el anterior presidente en 2019 durante un viaje a los Emiratos Árabes Unidos. A diferencia de las joyas de Chopard, el obsequio del fusil y la pistola sí fue comunicado a Hacienda y al Ejército para que fueran registradas.

Las devoluciones se dan después de que la semana pasada el Tribunal de Cuentas diera un plazo de cinco días para entregar los regalos al Estado. Para el tribunal, tan solo los obsequios de pequeño valor y de carácter “personalísimo”, como camisetas o gorras, pueden quedar en manos de los presidentes. Los regalos de más valor, como las joyas, deben formar parte del patrimonio de la Presidencia.

El escándalo de las joyas, desvelado por el diario Estadão, se suma a las decenas de casos pendientes que Bolsonaro tiene ante la Justicia, las más recientes relacionadas el intento golpista que sus seguidores protagonizaron en Brasilia el pasado 8 de enero. El expresidente es investigado por alentar el asalto. Bolsonaro se encuentra en EEUU desde finales de diciembre, cuando dejó Brasil para evitar cederle el testigo a Luiz Inácio Lula da Silva. Iban a ser apenas unos días de descanso, pero ya pasaron casi tres meses.

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Su esposa, Michelle Bolsonaro, ya regresó a Brasil, y ya ha protagonizado algún que otro acto como nueva líder del área para mujeres del Partido Liberal, el de su marido, desde donde podría ganar proyección política en los próximos años. Pero Bolsonaro, de momento, sigue en Florida.

El anterior mandatario ha ido posponiendo su fecha de regreso una y otra vez, aunque este viernes, tanto él como su partido han anunciado que vuelve el día 30 y que los billetes de avión ya están comprados. En principio, Bolsonaro aterrizará en Brasilia ese día a primera hora de la mañana. El anuncio ya adelanta la intención de convertir la llegada en un baño de masas con sus seguidores. Si finalmente se confirma, el esperado regreso se producirá en ausencia de Lula, que esos días tiene previsto un viaje oficial a China.

En declaraciones a la cadena de televisión Record, Bolsonaro afirmó que a partir de ahora quiere recorrer Brasil haciendo política: “Tenemos que mantener en pie esa bandera del conservadurismo que levantamos en los últimos cuatro años”, ha dicho. Para ello tendrá que esquivar las numerosas investigaciones que tiene abiertas. Por primera vez en tres décadas carece de inmunidad parlamentaria.

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