Zoe Saldaña, la actriz que bate récords en taquilla y no da que hablar | Gente

Zoe Saldaña (Nueva Jersey, EE UU, 44 años) se ha convertido en unos años en una de las grandes actrices de la industria cinematográfica. Sin embargo, pocos conocen a la intérprete que sigue rompiendo récords en Hollywood y que se acaba de convertir en la única actriz en protagonizar cuatro de las seis películas de la historia que han recaudado más de 2.000 millones de dólares en taquilla. La última de ellas, Avatar: La forma del agua, a la que preceden la primera parte de Avatar (2009), Vengadores: Infinity War (2018) y Vengadores: Endgame (2019) — las otras dos de la lista son Titanic y el Episodio VII de la saga de Star Wars, El despertar de la Fuerza—. Su debut en la gran pantalla fue en El ritmo del éxito (2000) y poco a poco fue logrando papeles en mayores producciones que le valieron más reconocimiento. En 2004, formó parte de la saga de Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra, y ese mismo año apareció en La terminal (2004).

Hace 14 años, Saldaña no era Gamora de Guardianes de la Galaxia, pero estaba a punto de convertirse en Nyota Uhura de Star Trek y en Neytiri, una princesa de Avatar, unos papeles que cambiarían su trayectoria cinematográfica y que la auparían como una de las intérpretes más cotizadas. Éxito tras éxito, la actriz, que lleva por bandera sus raíces latinas, se ha ganado, además de a la taquilla, el reconocimiento de la crítica. Aunque sigue siendo un rostro que pasa casi desapercibido para el gran público.

Hija de madre puertorriqueña y padre dominicano, Saldaña nació y vivió los primeros años de su infancia en Nueva York. Con 10 años, su vida cambió y tras la muerte de su progenitor la familia tuvo que mudarse a República Dominicana, donde estuvo hasta los 17, cuando regresó a la Gran Manzana para formarse en la interpretación. Pero los principios no son sencillos y los suyos no iban a ser diferentes. Su primer trabajo fue en la cadena de comida rápida Burger King. Cada viernes, según contó la actriz en una entrevista para US Weekly, la echaban por su amabilidad con los clientes sin hogar, a los que ofrecía comida gratis. El sábado, un día después, volvía a ser contratada por falta de personal. Hasta un día que se cansó y se fue de manera repentina para no volver. Pero el destino hizo que ese trabajo volviese en cierta forma a su vida: su primer papel en televisión fue un anuncio para la marca de hamburgueserías.

Después llegarían otras producciones. Fue en 2009 cuando su carrera artística terminó de despegar. Star Trek y Avatar —estrenadas en el mismo año con unos meses de diferencia— la convirtieron en una de las actrices más cotizadas de la gran pantalla. ”La acogida de la película [Avatar] fue algo que nunca imaginé. Fue la primera vez que sentí que había conseguido algo que quería de verdad. Las oportunidades que este proyecto me dio después del estreno fueron como una montaña rusa. Desde entonces, no he parado”, ha explicado este mismo enero Saldaña en la edición mexicana de la revista Vogue, cuya portada protagoniza. Y tiene toda la razón. Tras ponerse en la piel de una na’vi, ha ido encadenando proyecto tras proyecto. Su siguiente éxito no tardaría en llegar. En 2014 cambió el azul por el verde para convertirse en Gamora en Guardianes de la Galaxia, del universo Marvel.

Saldaña es una actriz capaz de interpretar cualquier papel que le pongan encima de la mesa y a la que muchos no conocen precisamente por eso, por ir casi siempre caracterizada y ser prácticamente irreconocible a los ojos del público. Y aunque agradece el trampolín que supusieron para ella Avatar y Los Vengadores, reconoce haberse sentido estancada durante 10 años. “Me sentí atrapada trabajando en estas franquicias. Estoy muy agradecida por las oportunidades que me brindaron, desde colaborar con directores increíbles hasta conocer a miembros del elenco a los que considero amigos y poder interpretar un papel que los fanáticos adoran”, explicaba el pasado mes de noviembre a la revista de moda Women’s Wear Daily sobre su experiencia. Y añadía: “Me sentía artísticamente atrapada por no poder expandirme, crecer o desafiarme interpretando diferentes tipos de papeles y géneros”. Y aunque ha continuado protagonizando los taquillazos más exitosos de la década, también ha querido tomar el control de su carrera: “Lucho contra la presión que la sociedad ejerce sobre las mujeres, de que tu juventud se va tan pronto tienes hijos y llegas a los 40. Ahora tengo 44 años y he tomado el control sobre mi envejecimiento y sobre mi voz”.

Criada en un entorno matriarcal, Saldaña aprendió de feminismo rodeada de su familia. “Todas las mujeres de mi alrededor hablaban de lo que les hubiese gustado tener cuando eran pequeñas, nos daban independencia y autonomía de cualquier juicio masculino. Nos daban una independencia de forma abierta: ‘Sois las dueñas de vuestras propias decisiones. No le den dinero a un hombre. No le den su opinión a un hombre. No le pidan permiso a un hombre’. No era por rebeldía, era porque ellas tenían una experiencia y un conocimiento del mundo que no querían que heredáramos”, explicó a Vogue México. Ahora intenta aplicar todo ese aprendizaje trabajando con cineastas y productores que no traten la juventud de las mujeres como un fetiche. Y lo ha conseguido en uno de sus recientes estrenos, Desde cero (2022), disponible en Netflix, que está basada en las memorias superventas de 2019 de Tembi Locke en las que narra sus viajes a Italia, su historia de amor con su marido, Saro Gullo, así como el cáncer que este sufrió y del que falleció en 2012. Saldaña es una actriz que ha interpretado todo tipo de personajes, pero que todavía no había formado parte de ningún proyecto cuyo hilo central fuera una historia de amor. Y aunque el de Locke es un relato triste, no dudó en aceptar el papel y probar nuevas experiencias.

A pesar de ser una persona que no sabe estar parada, ha sacado tiempo para fundar junto a sus hermanas, Mariel y Cisely, la productora Cinestar Pictures, cuyo objetivo es contar historias de mujeres, escritas y producidas por mujeres. “Hace cinco años tomé la decisión de saltar a lo desconocido, de aceptar ciertos retos, cumplir con ciertas misiones de diversidad para las mujeres de color, para las latinas… espero ser inspiración para muchas mujeres”, ha explicado.

Ella misma se define como una persona reservada. Y lo ha demostrado, pues no se sabe casi nada de su vida privada. En su cuenta de Instagram, donde acumula 9,4 millones de seguidores, solo publica fotos y vídeos relacionadas con sus proyectos y promociones. Rara vez deja ver algo relacionado con su familia o su vida. En 2011 mantuvo una corta pero intensa relación con Bradley Cooper. La chispa surgió durante la grabación de El ladrón de palabras (2012), película que coprotagonizaron. La llama duró menos de un año y cuando se estrenó la cinta ya no estaban juntos. En 2013, Saldaña se casó en secreto con el exfutbolista italiano Marco Perego, con quien ahora tiene tres hijos.

Tras haber pasado una intensa promoción con Avatar: La forma del agua, ahora está centrada en la producción y dirección de Lioness junto a Nicole Kidman, una serie de espías que está ambientada en España, donde, precisamente, llevan unas semanas instaladas. Y aunque ella ha confesado en entrevistas estar “cansada” del ritmo frenético al que tiene que hacer frente por la complejidad de sus papeles, Saldaña va a seguir trabajando y batiendo récords e intentar conseguir esa nominación al Oscar que todavía se le resiste. Superar sus cifras parece una tarea casi imposible.

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